29 de enero 2007
Volví a soñar con el príncipe del Bosque; pero de ese sueño solo puedo recordar lo siguiente:
"Lloraba desconsoladamente tirada en el suelo con el rostro en el suelo solo podía ver la sombra de su silueta aproximándose por la luz de un hermoso atardecer.
El se arrodillo a levantarme pero yo solo pude lanzarme en sus brazos y nos abrazamos fuertemente. Tan fuerte que podía sentir los latidos de su corazón, mientras decía:
"No te preocupes ya estoy contigo"...



